
Mirando esta fotografía, pensando en el antes y el después de la vida de Shabart Gula (al fin tuvo nombre y apellido), recontrafamosa la primera, la segunda también, pero no logró opacar el impacto de la primera y la crudeza de su hermosa mirada, la expresión despojada de toda vulnerabilidad, resistiendo.
Es en verdad una prueba más de la "resistencia" de una mujer, como ella...miles en estos momentos, en todos los momentos, en todos los tiempos. Leía sobre su vida, qué había sido de ella durante todo ese tiempo y resulta que está casada, es devota religiosa, tiene cuatro hijos y un par se le murieron, en fin...de todo uno se viene a enterar a raíz de la repercusión de la primera foto que dio un buen dividendo a la Nathional Geographic y, por consiguiente a su autor. Dice que la buscó incansablemente y que, 17 años después la encontró, que él ni siquiera sabía su nombre, todo muy romántico y vendible. Cuestión de que tuvieron que pagar una buena suma a su familia para poder volver a retratarla, suma que sería un chiste al lado de lo que ganarían.
Dice que ella no sabía lo famosa que era y acá les dejo un enlace que está detallado el tema que les cuento a grandes rasgos nomás, sin intenciones de hacerme la periodista.
Pienso "¡Guau! qué vida de mierda pobre mina, menos mal que no me tocó vivir una cosa así" pero estoy cómodamente sentada en mi casa, pudiendo gritar a mi marido sin temer a perder un miembro de mi cuerpo por ello, saliendo a la calle sin algo que me tape la cara, sé que mañana voy a poner algo en la mesa para que mis hijos coman, abro la canilla y sale agua, cocino con gas y muchas cosas que, la mayoría de nosotras no se da cuenta por lo cotidiano y que para Shabart Gula deben ser un lujo impensado, tan impensado como ser famosa y no recibir crédito por ello, sólo la guita que fue a parar a manos de su marido o dueño por aquellos lares.
Claro que la notoriedad o el dinero no harán "la diferencia" en su vida, me refiero a la realidad que vive desde niña, pero el bolsillo del fotógrafo debe ser distinto después de eso.
Ahora tendrán que pagar derechos a las plantas, animales, montañitas, lagos, ríos, arroyos, como exigen las "celebridades". No sé, digo. Mirá si se aviva Shabart y le pide algo para ella, sin marido, sin burka eh...imagino al fotógrafo diciendo que, estas son las reglas del juego, esto siempre se manejó así... "es lo que hay"
Es en verdad una prueba más de la "resistencia" de una mujer, como ella...miles en estos momentos, en todos los momentos, en todos los tiempos. Leía sobre su vida, qué había sido de ella durante todo ese tiempo y resulta que está casada, es devota religiosa, tiene cuatro hijos y un par se le murieron, en fin...de todo uno se viene a enterar a raíz de la repercusión de la primera foto que dio un buen dividendo a la Nathional Geographic y, por consiguiente a su autor. Dice que la buscó incansablemente y que, 17 años después la encontró, que él ni siquiera sabía su nombre, todo muy romántico y vendible. Cuestión de que tuvieron que pagar una buena suma a su familia para poder volver a retratarla, suma que sería un chiste al lado de lo que ganarían.
Dice que ella no sabía lo famosa que era y acá les dejo un enlace que está detallado el tema que les cuento a grandes rasgos nomás, sin intenciones de hacerme la periodista.
Pienso "¡Guau! qué vida de mierda pobre mina, menos mal que no me tocó vivir una cosa así" pero estoy cómodamente sentada en mi casa, pudiendo gritar a mi marido sin temer a perder un miembro de mi cuerpo por ello, saliendo a la calle sin algo que me tape la cara, sé que mañana voy a poner algo en la mesa para que mis hijos coman, abro la canilla y sale agua, cocino con gas y muchas cosas que, la mayoría de nosotras no se da cuenta por lo cotidiano y que para Shabart Gula deben ser un lujo impensado, tan impensado como ser famosa y no recibir crédito por ello, sólo la guita que fue a parar a manos de su marido o dueño por aquellos lares.
Claro que la notoriedad o el dinero no harán "la diferencia" en su vida, me refiero a la realidad que vive desde niña, pero el bolsillo del fotógrafo debe ser distinto después de eso.
Ahora tendrán que pagar derechos a las plantas, animales, montañitas, lagos, ríos, arroyos, como exigen las "celebridades". No sé, digo. Mirá si se aviva Shabart y le pide algo para ella, sin marido, sin burka eh...imagino al fotógrafo diciendo que, estas son las reglas del juego, esto siempre se manejó así... "es lo que hay"



