lunes, 5 de octubre de 2009

Avisos para un trabajo como cualquier otro

"Es un trabajo como cualquier otro".

Es lo que suele decir mucha gente cuando se habla de prostitución.

Más allá del respeto que me merecen las trabajadoras del sexo, a la gente que dice eso suelo responderle "porque no lo tiene que hacer tu hija, o porque no tenés que hacerlo vos".

En España hay un debate que, por alguna razón, acá casi no llega: al mismo tiempo que se publican noticias sobre trata de personas, las páginas del diario rebosan de avisos con oferta de sexo. "Chicas chinas. 18 años. Muy dulces..." (extraigo uno de los que transcribió Página|12 el domingo 20 de septiembre).
La nota completa (muy interesante) está acá.

Allí se incluye también la opinión de Ana María de Miguel, profesora de Filosofía Moral y Política de la Universidad del Rey Juan Carlos de Madrid y feminista:

"Yo, cuando veo a las adolescentes de los países del Este y africanas por las calles de mi ciudad, siento el impulso moral de castigar pública y penalmente a los puteros. Pero creo que la prioridad es luchar contra la idealización que se hace del mundo de la prostitución desde muchos medios y desgraciadamente casi siempre desde el cine, las series... y casi siempre los hombres, que son juez y parte en este asunto. La prostitución no es la vida alegre, la mayoría de las prostitutas siente asco por los que les pagan, por más que tengan que fingir lo contrario. Creo que hay que hacer como con la violencia, denunciarla continuamente, interpelar a los varones..."




"El otro día en la tele salía una mujer africana y le preguntaban '¿por qué te prostituyes?'. No sabía español. Contestó: 'Yo, mamadas, cinco euros'. No sabía decir más'".

"Si nos importa algo dejar un mundo mejor a nuestras hijas e hijos, a las generaciones futuras, no podemos mandarles el mensaje de que (la prostitución) es un trabajo más. No podemos legarles una sociedad en que los profesores, al hablarles de las salidas profesionales, les digan a las chicas 'Y vosotras también, ya sabéis que siempre podéis ser putas. Las jóvenes como vosotras siempre tenéis muchas oportunidades en esta profesión'".

Eva Giberti, psicoanalista argentina, en la edición del 23 de septiembre del mismo diario, dice

"El cliente es violador".

"Muchos avisos de oferta de sexo dicen 'colegialas', 'chiquitas'. Aunque en la realidad no sean menores de edad, instalan simbólicamente en el imaginario que es aceptable y recomendable que un adulto tenga sexo con una niña. Se sabe que es 'mercadería' buscada porque garantizan el buen estado de salud genital, sexual. Es inducción al delito".

Algunos diarios, a todo esto, juntan con pala el beneficio económico de publicar estos avisos, a sabiendas de lo que gran parte de ellos implica: secuestro, esclavitud, trata de menores.

¿No sería hora de repensar estas cuestiones? ¿Vos qué pensás? ¿Dejarías de comprar tu diario o escribirías una carta de lectores solicitando que estos avisos dejen de publicarse? ¿Pensás que la prostitución es un trabajo como cualquier otro?

Obviamente, el tema no se soluciona dejando de publicar la oferta. Ya sabemos que va a seguir existiendo, pero sería interesante que los medios dejaran de ser cómplices de algunos delitos aberrantes.

Dejaron de publicarse avisos publicitarios de cigarrillos, porque el tabaco hace mal a la salud (esta es otra de las cosas que resalta Ana María de Miguel [Oh, ¡qué cosa! Jamás se me había ocurrido pensar en eso, ¿por qué será?]). Sin embargo, la oferta de sexo es escasamente cuestionada. ¿Será que no implica un daño para nadie?

23 comentarios:

nadasepierde dijo...

La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer...y no con esto estoy diciendo que sea un tema chancho. Existe en la medida que haya demanda, se haga publicidad o no.
Es como el tema de los travestis, escuchas a los hombres hablando con desdén y desprecio contra estos hombres trasvestidos, pero que haya tantos en tantos lugares, solo habla de que un mercado que los demanda. Y cada vez son mas.

un beso.
muy buena idea la de la pagina. Si, ya sé...ya lo dije!

Milenius dijo...

Hola, Ana:
Sobre las prostitutas también hablan mal muchos hombres; casi todos los que conozco dicen que no pagan por sexo. Entonces, ¿quiénes son sus clientes?

Un beso, Ana, nos gusta que te guste.

Lores Jane´s dijo...

Muchas veces he escuchado a gente decir: si es puta, es porque eligió serlo. No sra/sr, el 99% no les quedo otra porque la sociedad las discrimina para tener un trabajo digno: porque no eligieron el sexo que tienen, o porque no tienen la misma nacionalidad de ese país o por muchas cuestiones mas de descriminacion.
Lo peor, es que muchas son raptadas o secuestradas o vendidas para prostituirlas y eso la gente no lo sabe, no porque "lo ignora", sino porque en muchos lados no lo quieren ver...total "puta se nace".
Me dan bronca he indignación la gente que dice eso.


Saludos

Milenius dijo...

Sí, Lores. Es como los que dicen "son pobres los que quieren".
"mierda", piensa uno, "yo no querría ni por casualidad". Pero dale y dale con lo mismo.

Supongo que decir eso es una manera más o menos tonta de hacer de cuenta que el problema no existe. Y así vamos...

También están los que (y tenemos un ejemplo cercano) dicen "por ahí la mina gana cien veces más que vos y piensa que la que la pasa mal sos vos y no ella". Algunas ganarán mucho más que yo, eso seguro. Pero creo que hay que tener una escala de valores que no solamente tenga en cuenta la guita que ganás para saber qué tipo de persona sos.

Indignarse es el primer paso.

Beso y bienvenida por aquí también.

Any dijo...

Como Ana creo que hay tanta oferta porque hay demanda. No creo que a nadie le guste prostituírse, llegarán a hacerlo por muchos motivos, pero no es cierto que les guste lo que hacen. Es una situación triste, que tienen que esconder porque las discriminan, corren el riesgo de pescarse cualquier cosa o de que las maltraten, las golpeen y hasta de que las maten.
La historia de la Cenicienta-Prostituta de Julia Roberts se da en el cine solamente, la realidad es otra cosa, mucho mas dura; imagino que los clientes están bastante lejos de parecerse a R.Gere, debe haber cada personaje nefasto y desagradable ... .
Es un tema muy difícil, sin contar el horror de la prostitución infantil y las esclavas. No veo que se propongan muchas soluciones tampoco, en fin.
un beso

Milenius dijo...

Any: Sí, yo también creo eso. Es muy cierto todo lo que decís. ¿Habrá un problema de educación, entonces?
¿Lo tomamos como un problema o sólo como algo que les pasa a otras mujeres?

Beso, gracias por pasar.

El Viejo @gustín dijo...

Hay quienes publican.
Hay quienes dejan publicar.
Hay quienes cobran a las que publican.
La prostitución en nuestro País, esta regenteada desde el Poder.
Se secuestran Mujeres, niñas y nadie hace nada.
Es lamentable.
Buen Post.

1 beso

Milenius dijo...

Gracias, @gustín: ¿y se puede hacer algo?
Digo, alguien pudo contra las tabacaleras, y no se publicaron más avisos de cigarrillos...
¿Este negocio es más poderoso, entonces?
Un beso.

La candorosa dijo...

La hipocresía es lo que por sobre todas las cosas rige en varios ámbitos de la sociedad "EN TODO EL MUNDO" (aclaro con mayúsculas lo de "TODO EL MUNDO", puesto que evidentemente desconocen que esto no es solo mérito nuestro, caramba!!!).
Le decía lo de la hipocresía, ya que cubre con su magnánimo manto (?) todas las "manchas" de la sociedad.

La prostitución, la trata de personas, el lavado de dinero, la venta de órganos, el tráfico de drogas, el tráfico de armas... ¿me queda algo por nombrar?

Los "señores feudales" de estos tiempos se ven beneficiados por todo esto, y la prostitución es otra más!!!

La misma hipocresía con la que se llenan los bolsillos mientras ponen cara de circunstancia cuando se habla de abuso de menores!!!

El dinero que se mueve con todo esto, deja de lado el deseo de una prostituta por conseguir una vida digna, deja de lado la vida de un niño... deja de lado LA VIDA MISMA.

Y me planto acá, caramba... ¡¡hoy estoy meta "batir cantina"!! jaaa

Besotes extensos!!

Milenius dijo...

¡¡Cómo viene, Candorosa!!

Uno se indigna, sí. Y no está de más indignarse cuando se atenta contra lo sagrado, cuando algunas cosas gravísimas se toman muy a la ligera.

Esa indignación, creo, nos mueve a hacer algo por transformar aquello que nos hace mal como sociedad.

Besos y abrazos.

José dijo...

Muy lindo lo que ha escrito, Milenius. Y muy linda la indignación de quienes la leen. Eso me trae a la memoria una frase que leí una vez: "Todas las personas están dispuestas a salvar a las ballenas mientras eso no signifique sacrificar diez minutos de su comodidad".
Con las putas pasa más o menos lo mismo. Esas mujeres y esas niñas son víctimas (y la prostitución es producto) de este modelito de sociedad. Y esta sociedad somos todos. Acá nadie se escapa. Y si no es así digamé ¿Cuántas personas conoce que se nieguen a usar ropa "de marca" sólo porque es confeccionada por personas en situación de esclavitud?. Le pregunto por las personas que pueden comprar esa ropa. Para quien no puede es sencillo decir "yo no la compro".
El consumismo está en todos lados (y la prostitución, tal como la conocemos, es un producto del mismo). Está en quienes compran en los hipermercados, en quienes miran televisión de manera compulsiva, en quienes se dejan llevar de la nariz por la publicidad...y en quienes "van de putas".
Al pagar por los "servicios" de una prostituta, el prostituyente se "apropia" del cuerpo de la misma, que debe hacer cuanto se le diga... y en eso se me antoja ver una exacerbación de la propiedad privada, ya que, durante el tiempo que dura el "contrato", el cuerpo de la prostituta es algo que pertenece al prostituyente.
Y termino con una curiosidad:
¿Cuantas personas conoce usted, Milenius, que estén en contra de la propiedad privada?
La felicito por el blog. Es un placer leerla. Hace falta más gente como usted. No le afloje.
Respetuosamente.
J. H.

Milenius dijo...

Hola, José:

Antes que nada (y dado que somos chicas más que bien educadas), ¡más que bienvenido por estos pagos! y, por supuesto, esperamos volver a verte pronto por aquí.

Tenés mucha razón con respecto al consumismo. Ahora, dudo mucho que la ropa que no es de marca sea producida en fábricas en las que se respetan todas las leyes laborales. Desgraciadamente (y este es otro tema), amos y esclavos hay en todas partes.

Pero ¿qué se hace? ¿Se acepta sin más que, en el mundo, a algunos les toque ser esclavos y a otros, amos?

Quizás hacemos agua en estos temas... Pensar a la prostitución como una "profesión" más es, creo, una de las grandes limitaciones que tenemos... como sociedad, digamos (no sé, no quiero ponerme en socióloga, porque no lo soy, además, más de una vez hacen agua los sociólogos también).

¿Qué tipo de poder es el que siente una persona al "apropiarse" del cuerpo de otra? Como mínimo, es despótico. Y perverso. Sin embargo, en el caso de la prostitución, es visto como algo "natural".

Por eso, si bien es bueno que las mujeres opinemos sobre esto y expongamos nuestras "broncas", mucho mejor es que venga un hombre y exprese su desacuerdo.

Así que te agradezco doblemente (¡eh! mujeres, ¡no se ofendan!) y, nuevamente, te invito a que pases por aqui cuando quieras.

Un abrazo, y gracias otra vez por tus palabras.

José dijo...

No me agradezca, Milenius. Y tenga usted la seguridad de que andaré seguido por aquí, si no es opinando, seguramente leyendo.
Y en cuanto a la cuestión de la esclavitud textil, puse como ejemplo la ropa "de marca" porque es un objeto suntuario del que presume quien la viste. Y eso me parece una perfecta analogía con la prostitución "de nivel" (gatos caros, en buen cristiano).
Y, ya entusiasmado con esto de las analogías, se me ocurre que la esclavitud que sufren quienes confeccionan "la otra ropa", la que usamos usted y yo, bueno... al fin y al cabo, todos y todas sabemos que esas "personas" son, en su mayoría, los conocidos "boliguayos", las que, si tanta es la disconformidad... bueno... siempre les queda la opción de regresar a su país. Otro tanto pasa con las mujeres en estado de prostitución "de bajo nivel".
No me va a decir que no le suenan familiares estos planteos.
Con todo esto no estoy minimizando la cuestión de la prostitución. Al contrario. Pero creo que la lucha contra la discriminación y la explotación no se debe sectorizar ni hacer de ella una cuestión de género (con el respeto que merece la iniciativa de este blog).
Creo que fue Bertolt Brecht quien dijo: "Cuando un delito se masifica, nadie lo quiere ver". En cualquier caso la frase es cierta y de eso se trata. De que dejemos de hacernos los giles y de mirar para otro lado.

Milenius dijo...

Hola, José: con respecto a los que "podrían regresar a su país", si no hay límites para los capitales ¿por qué debería haberlos para la gente?
Si cada uno tuviera que volver a su lugar de origen, muchos no estaríamos aquí.
Mis abuelos, mis viejos, como los de gran parte de los que vivimos en este país, vinieron acá cuando pasaban hambre y guerra en Europa. ¿Tendrían que haberse quedado allá, a morir de hambre o aplastados por un tanque?
Mi viejo inspeccionaba cloacas, así como lo lee, fue el trabajo que le dieron cuando llegó acá y no sabía una palabra de castellano: un trabajo que ningún argentino "de raza" quería hacer... Y tuvo una vida dignísima (y les legó a sus hijos el amor por el laburo, sea cual fuera el que nos toque), entre otros motivos, porque le pagaron un sueldo que nos permitió vivir con honradez y dignidad.
Podemos volver mucho más atrás, y los españoles deberían haberse quedado en sus tierras y no haber "descubierto" éstas. Otra sería la historia, seguramente; no digo que mejor o peor, no tengo idea. Pero otra, seguro.
La esclavitud existió siempre, desgraciadamente, pero la propugnan las personas y sus sistemas económicos y sociales.
(y, es cierto, la ropa cara se hace en el sudeste asiático...).
Y la propugnan seres que no honran el trabajo (ni el propio ni el ajeno), sino solamente a su poderoso caballero, don dinero.
No creo que la nacionalidad de una persona sea justificativo válido para que otras la esclavicen.
Y no sectorizo, simplemente quise exponer un tema sobre el que se habla poco, y generalmente con una carga de prejuicios que nos hace daño a todos.
Es cierta la frase de Brecht (o de quien sea que la haya dicho). Y es terrible que algunas cosas se nos vuelvan invisibles.
El hecho de que la idea de este blog sea hablar de (algunas) cosas de mujeres no implica que esas cosas no le estén pasando a muchas personas, sean éstas hombres o mujeres.
Te mando un saludo y un abrazo, y aclaro que me encanta que podamos discutir estas ideas, exponer distintos puntos de vista; así que, adelante, pasá cuando quieras.

Laura dijo...

desconozco sinceramente la manera de parar este tipo de apropiación de la propiedad privada, en este caso hablo del cuerpo de la prostituta, no sabría decir tal o cual remedio, me voy a referir a un comentario que escuché una vez.

Esta persona decía algo asi...no todas las putas laburan de eso porque les gusta, pensaste alguna vez que los que pagan por esos servicios no siempre son limpitos, o están sanos, o ejercen violencia...el comentario seguía por supuesto pero me quedaron muy grabadas esas palabras y por dios que es la pura verdad. eso no es un trabajo, es la degradacion de la persona por otra persona.

y quiero hacer un breve comentario con respecto a los travestis, quiénes usan sus servicios? digo, porque los hombres en su gran mayoría dicen tenerles asco o cosas similares...pero que cada vez hay más, hay más

hipocresía que manejas el mundo de la mano con los hipócritas de turno

tema doloroso si los hay, Ana, y lo peor es que realmente a nadie le interesa.

te dejo mi beso

José dijo...

Mire lo que son las coincidencias, Milenius, también tengo mucho gusto por eso de debatir ideas y más todavía por poner en tela de juicio algunas cuestiones que, a fuerza de repetidas, se han naturalizado. La prostitución es una de ellas, por supuesto.
Lo de "volverse a su país" era nada más que una alusión a lo que es ya un lugar común en vastos sectores de nuestra esquizofrénica clase media. Y digo esquizofrénica porque las mismas personas que cuestionan la presencia de bolivianos, paraguayos, peruanos o chilenos en nuestro país son las que dicen, no sin orgullo: "Mi hijo está viviendo en España (o Italia o Francia o EE.UU. o lo que sea)", negándose a aceptar que se trata de lo mismo.
Pero ya me estoy excediendo en el alcance de los comentarios de su entrada.
Y a propósito de eso de "...poderoso caballero...", una curiosidad ¿Le gusta Paco Ibañez?
Respetuosamente.
J.H.

Milenius dijo...

Laura: hola, y bienvenida.
Yo tampoco sé cómo hacer para que pare, y quizá no haya una manera, pero peor es el silencio frente a la degradación, ¿no?
Con respecto a los travestis, sí, esa duda también la tengo yo. Todos los hombres que conozco dicen "ay, qué asco", con un gesto por demás despectivo, pero evidentemente, demanda hay... Si no, no habría tanta oferta... O sí, no sé...
Un beso y gracias por pasar.

Milenius dijo...

José: y dele nomás, véngase (no sé si no habré cometido una imprudencia al tutearlo tan tempranamente).

Después de escribir y dar enter al comentario larguísimo, pensé que a lo mejor lo decía usted irónicamente...

Es verdad, estamos todos un poquito como locos...

Hablábamos el otro día con la candorosa, de esto de "ay, porque en otros países esto no pasa" o "en Europa se está mejor".

En Europa muchos tratan a los latinos como si se tratara de salvajes...

Y hace poco, una chica francesa contaba con vergüenza lo mal que muchos de sus compatriotas trataban a la gente en Bolivia.

Para muchos de ellos seguimos siendo basura...

Eso sí, ¿eh? Los argentinos somos los mejores del mundo somos...

Ah, ¿que no? ¿que los brasileños?

Bahhh, me nervio...

Y no se preocupe, no se excede nada... ¡me hizo conocer a Paco Ibáñez! Y me gustó, ¿eh? Voy por más.

Un abrazo

Laura dijo...

permiso que me meta a opinar con vos y con José, pero puedo hablar como latina viviendo en Londres.

Por laburo de mi pareja vivimos alli durante algo más de tres años y siempre salía este tema. Yo tengo mi propia teoria con eso, será que londres es un lugar donde lo que menos se ven son ingleses, esto lo digo en forma retórica obvio, porque de verdad hay de todo caminando por alli especialmente indios que tienen su barrios asi como los chinos y alguna otra comunidad

siempre, pero siempre sentí que por la calle "zafábamos", tanto mi chico como yo precisamente por ser "blanquitos", suerte que no tienen los que mencioné recién, más aún te cuento, en el barrio donde viviamos, (Hanworth)habia patotas de inglesitos de no mas de 15 o 16 años que se dedicaban a pasarse muy de la raya con quienes no eran tan blancos...o sea, discriminacion hay en todos lados, por mas civilizados que se la den o primer mundo que digan que es

en fin, quería aportar esos conceptos desde lo vivido personalmente

les dejo un beso

Milenius dijo...

Gracias, Laura, y podés meterte todo lo que quieras, para eso está este espacio.

Es muy interesante lo que contás, y siempre vale más la opinión de "quien la vive", que de los que hablamos de afuera.

Desgraciadamente, la inclusión muchas veces solo está incluida (valga la redundancia) en las normas legales.

Me contaba un conocido que vive por esos lares (no recuerdo ahora la ciudad) que allá queda muy mal hablar de alguien y describirlo por sus características étnicas, tipo "era un chino" o "es negro". Se ve que las normas de buenos modales no se detuvieron a profundizar más en la poca diferencia que hace entre los seres humanos la diferencia de color... y se quedaron en la superficie: "no lo digas (si querés, pensalo, pero no lo digas)".

Un beso, Laura, y nuevamente, muchas gracias.

Abrujandradespeinada dijo...

Hola Mile, ayer estaba inspirada pero blogger o el navagador impidieron que mi comentario saliera publicado, mucha bronca me agarré, en fin.
Acá estoy nuevamente.
Le decía justamente eso a lo que hace alusión Eva Giberti sobre los avisos clasificados, donde todo contribuye a la complicidad y a que esto se trate como se debe.
Acá en la zona fue sonado el caso de la chiquilla desgraciada Otoño Uriarte, estuvo desparecida mucho tiempo "nadie sabía nada", se perdían pruebas, una de tapadera que para qué te cuento...de esas a las que nos acostumbramos (mal ahí)...la cosa es que eso destapó una red policial de la zona metida en la trata ¿qué pasó después? nada, como pez en el agua.

Abrujandradespeinada dijo...

¿Salió?
Sí, salió.
Listo.

Milenius dijo...

Hola, Abrujandra: una verdadera desgracia.
Tenemos que mantener algunas indignaciones a flor de piel.
Uno piensa, ¿no? Los "consumidores" ¿no saben que estas chicas son esclavas? ¿no se indignan nada?

Me indigna esta falta de indignación...

besos.

Sí, salió.