.Consumidoras consumidas...
Perdí la cuenta del tiempo que la mujer viene siendo utilizada para beneficio de un mercado tirano, donde cada día ser "carne de cañón" para la artillería del consumo nos parece normal.
El mercado a logrado lo que tanto insistió en conseguir: hacer de las damas las mayores consumidoras del planeta. Obvio, los batracios o las aves jamás entrarían en estas estadísticas, pero ya sabemos como es el tema con los seres humanos...
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Y aquí estamos nosotras, sobreviviendo entre el bombardeo de publicidad que nos indica cual es el camino irrenunciable e indiscutible para arribar sin tropiezos a la felicidad.
Las publicidades indican sin temor a equivocarse, que la belleza debe ser la única meta en la vida de toda mujer -lográndola solo bajo los parámetros de algún trasnochado- y se la debe perseguir a cómo de lugar.
Patologías psiquiátricas, físicas y espirituales rodean este "mercado", el cual sin hacerse cargo de las consecuencias, sigue facturando sus ganancias mientras cada día se incorporan nuevas consumidoras en las listas de semejante carrera al infierno.
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El gasto en elementos superfluos, esos que tienen costos astronómicos y utilidades nulas, son los que muchas adquieren porque la publicidad garantiza que al hacerlo, brindará ¡¡la felicidad absoluta!!
Cuesta entender las carencias espirituales que rodean a una mujer para que le hagan creer que un champú, una crema facial, un yogur, un desodorante o un detergente podrían brindarle toda la felicidad y el bienestar necesarios para su existencia.
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No voy a mentirles: me preocupa que cada día sigan ingresando en el área de las "crédulas consumidoras", muchas mujeres con potencial para otras áreas, esas que están lejos de los brillos vanales de un comercial, los que imposibilitan que se puedan desarrollar capacidades, cualidades y dones infinitos.
¿Acaso necesitan que les diga que todo lo que intentan vendernos es una mentira? ¿Que todo ello transita por una realidad aparente?...
¡¡Vamos, despabilemos la neurona mujeres!!, aceptemos el paso del tiempo; nuestra belleza -la que no es como las de las fotos de las revistas o como las de las estrellas de Hollywood-, es tan digna y completa como cualquier otra.
Defendamos quien somos sin depender de un espejo o de las comparaciones pueriles. Cumplamos nuestros verdaderos deseos de vida, lejos de las indicaciones de los que solo quieren obtener ganancias. Pongamos nuestras energías en llevar adelante lo que nos gusta y potenciemos eso que escondemos bajo tanto mandato ajeno, efímero y absurdo.
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Doll Face - Animación (¡imperdible!).
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